El Banco Central Europeo (BCE) solicitó el 23 de septiembre de 2026 modificaciones sustanciales al reglamento MiCA, exigiendo cerrar lagunas que permiten a las plataformas cripto ofrecer rendimientos sobre stablecoins mediante servicios auxiliares. La propuesta busca extender la prohibición de intereses más allá de los pagos directos y centralizar la supervisión en la autoridad europea de valores ESMA.
Según el documento publicado por el Sistema del BCE, cuatro cambios principales apuntan a endurecer el marco regulatorio vigente desde julio de 2026. La consulta pública cerró el 30 de septiembre, y cualquier reforma se implementaría en 2027 o más tarde.
Prohibición ampliada a servicios de préstamo y staking
MiCA ya prohíbe pagar intereses sobre stablecoins, pero el BCE detectó que plataformas ofrecen préstamos, staking y programas de fidelización que replican el efecto económico de los intereses. El regulador europeo quiere prohibir cualquier mecanismo de compensación indirecta, incluyendo recompensas de lealtad ligadas a la tenencia de tokens estables.
El texto del BCE especifica que los servicios de préstamo, endeudamiento y staking de criptoactivos deberían tratarse como "captación reembolsable de fondos", lo que los sometería a las mismas restricciones que la banca tradicional. Esta medida afectaría a exchanges y protocolos DeFi que actualmente operan en Europa bajo la interpretación más laxa de MiCA.
Supervisión centralizada en ESMA
El BCE propone transferir la autorización y supervisión de proveedores de criptoactivos desde los reguladores nacionales hacia ESMA, la autoridad europea de valores y mercados. Actualmente, cada país de la UE aprueba licencias MiCA de forma independiente a través de entidades como la CNMV en España o BaFin en Alemania.
La centralización buscaría evitar el arbitraje regulatorio entre jurisdicciones, donde empresas cripto escogen el país con menores requisitos para obtener el pasaporte europeo. Sin embargo, la propuesta podría generar cuellos de botella administrativos y retrasar la aprobación de nuevos operadores.
Nuevas facultades contra stablecoins de divisas extranjeras
El BCE exige herramientas adicionales para intervenir cuando tokens referenciados a monedas no europeas, como USDT o USDC, amenacen la estabilidad financiera. Las autoridades podrían prohibir la emisión de nuevos tokens e imponer la obligación de canjear los existentes si se detecta riesgo sistémico.
Esta medida apunta directamente a las stablecoins en dólares que dominan el mercado europeo, donde Tether y Circle concentran más del 90% del volumen. La regulación complementaría las normas MiCA existentes sobre tokens de dinero electrónico y tokens referenciados a activos.
Contraste con la postura de Estados Unidos
Mientras Europa avanza hacia una prohibición total de rendimientos sobre stablecoins, Estados Unidos mantiene una postura más permisiva. Proyectos como el USDY de Ondo Finance ofrecen hasta 4,5% anual en rendimientos respaldados por bonos del Tesoro, operando bajo supervisión de la SEC sin restricciones equivalentes a las propuestas por el BCE.
La divergencia regulatoria podría impulsar a emisores de stablecoins y exchanges europeos a reubicar operaciones fuera de la UE. Plataformas como Coinbase y Kraken ya advirtieron que restricciones excesivas sobre productos DeFi reducirían su oferta en mercados europeos frente a competidores en Asia y América.
El plazo de consulta pública finalizó una semana después de la publicación, un período considerado insuficiente por la industria para presentar análisis de impacto detallados. La implementación de cualquier reforma dependerá de la aprobación del Parlamento Europeo y el Consejo, un proceso que podría extenderse hasta 2028 si enfrenta oposición de Estados miembro con sectores cripto activos.