El dinero que los usuarios dejan trabajando en los protocolos de DeFi se redujo a la mitad en menos de un año. En octubre de 2025 el sector custodiaba unos 154.000 millones de dólares. Para junio de 2026 quedaban 70.000 millones. Julio trajo la primera subida mensual en casi un año, y de inmediato aparecieron los titulares de recuperación.
Conviene mirar el tamaño de esa recuperación antes de creerla.
Una subida del 5,3 por ciento contra una caída del 50
El valor total bloqueado, que en inglés se abrevia TVL, es la suma de todo lo que los usuarios depositan en aplicaciones de DeFi, las finanzas descentralizadas, para prestar, intercambiar o generar rendimiento. Es el termómetro más usado para medir cuánta actividad real tiene DeFi.
Ese termómetro venía cayendo mes tras mes durante 2026. Desde un pico cercano a los 127.750 millones a mediados de enero, el TVL se desinfló hasta un mínimo de unos 69.400 millones a comienzos de junio, según los datos recopilados por CryptoRank y coinlaw. La caída en lo que va del año ronda el 37 por ciento. En julio hubo un rebote del 5,3 por ciento, hasta los 73.000 millones. Es real, pero es un mes verde después de una temporada larga en rojo.
Parte de la sangría no vino del mercado sino del delito. Los ataques y exploits se llevaron cerca de 1.000 millones de dólares en la primera mitad de 2026. Cada hack que vacía un protocolo no solo destruye fondos, también espanta a los que quedaban.
Ethereum sigue mandando
Dentro de ese total encogido, el reparto de DeFi por cadenas apenas se movió. Ethereum concentraba el 53 por ciento del TVL, con unos 38.240 millones de dólares. El resto queda muy repartido y muy por detrás.
| Cadena | TVL aproximado |
|---|---|
| Ethereum | 38.240 millones |
| BSC | 5.080 millones |
| Solana | 4.770 millones |
| Tron | 4.500 millones |
| Bitcoin | 4.130 millones |
| Base | 4.120 millones |
Las cinco primeras cadenas reúnen cerca del 79 por ciento de todo el capital en DeFi. La descentralización del dinero, en la práctica, está bastante centralizada en pocas redes.
Qué dice esto para quien mira desde fuera
Para un usuario en España o América Latina que se plantea entrar en DeFi por los rendimientos, el dato de fondo importa más que el rebote de un mes. El sector es la mitad de grande que hace un año, los rendimientos se enfriaron y el riesgo de exploit sigue sobre la mesa. Un TVL que sube el 5,3 por ciento en julio no cambia esa foto; solo indica que la caída se frenó por un mes.
El número a vigilar en septiembre es simple. Si el rebote de julio se prolonga en agosto y septiembre, empieza a parecer un suelo. Si fue un espejismo, el TVL volverá a probar la zona de los 70.000 millones que marcó el fondo del año. Hasta que haya dos o tres meses seguidos de entradas, hablar de recuperación es adelantarse a los datos.