El staking en los ETF es la próxima gran batalla de los fondos cotizados de criptomonedas. Hasta ahora, un ETF al contado se limitaba a guardar el activo y seguir su precio. La discusión que tiene sobre la mesa la SEC estadounidense va un paso más allá: permitir que esos fondos pongan a trabajar las monedas que custodian y repartan el rendimiento entre sus partícipes. Si sale adelante, un ETF dejaría de ser un simple espejo del precio para convertirse en un producto que también genera ingresos.
Qué cambia con el staking dentro de un ETF
El staking es el mecanismo por el que redes como Ethereum validan transacciones. Quien bloquea sus monedas para asegurar la red recibe una recompensa periódica, un rendimiento que hoy queda fuera del alcance de la mayoría de los fondos. Un ETF de Ethereum al contado tiene el activo parado en custodia y renuncia a esos pagos.
Ahí está el atractivo. Fidelity ya presentó una solicitud para hacer staking con el ether de su fondo y distribuir las recompensas cada trimestre. La idea convierte al ETF en algo parecido a un bono: el partícipe cobra por tener el activo, además de beneficiarse de su revalorización. El staking en los ETF trasladaría a un vehículo regulado un rendimiento que hasta ahora exigía gestionar las monedas por cuenta propia.
Dónde está el proceso de la SEC
El asunto forma parte de una revisión más amplia. La SEC abrió el 30 de junio de 2026 un periodo formal de comentarios mediante la resolución 33-11426, con plazo hasta el 31 de agosto. En él planteó 27 preguntas repartidas en tres bloques sobre cómo aprobar nuevos tipos de fondos. El staking y los productos que pagan rendimiento están entre los temas centrales.
Conviene ser prudente con los plazos. El proceso sigue abierto y nada se ha decidido todavía. Mientras no haya una norma nueva, la vía actual permanece intacta. Los productos de altcoins ya se apoyan en los criterios de cotización aprobados en 2025, como la regla 5.2-E(j)(8) de NYSE Arca, la 5704 de Nasdaq o la 14.11(l) de Cboe BZX, que permiten listar fondos sin una autorización individual para cada uno. La SEC lleva meses ampliando el terreno, como ya mostró cuando abrió la puerta a los ETF de gestión activa de cripto.
Los problemas que la SEC quiere resolver
El rendimiento no es gratis, y el regulador lo sabe. El primer obstáculo es la liquidez. Un ETF promete al inversor entrar y salir cada día, pero las monedas en staking pueden quedar bloqueadas durante un tiempo de espera antes de recuperarse. Casar esa rigidez con los reembolsos diarios del fondo es el nudo técnico más difícil.
El segundo problema es el riesgo operativo. Validar una red implica confiar en una infraestructura que puede fallar y, en algunas redes, sufrir penalizaciones por errores. A eso se suman las dudas sobre quién custodia las claves, cómo se reparten las comisiones y qué tratamiento fiscal reciben las recompensas. Cada una de esas piezas debe encajar antes de que la SEC dé su visto bueno.
Qué gana y qué arriesga el inversor
Para el partícipe, la promesa es un ingreso extra sobre una inversión que ya tenía. Pero ese ingreso llega con una capa añadida de riesgo que el ETF al contado clásico no tiene. Quien quiera entender la contrapartida puede repasar la guía del staking, cómo funciona y qué rinde, porque el fondo trasladará esos mismos riesgos a su estructura.
La comparación útil es con las dos alternativas que ya existen. Hacer staking por cuenta propia ofrece el máximo rendimiento, pero exige conocimientos y asumir la custodia. Un ETF al contado sin staking es lo más simple, aunque deja el rendimiento sobre la mesa. Antes de elegir, ayuda tener claro qué es un ETF de cripto al contado y cómo funciona, para medir qué se gana y qué se pierde en cada opción.
El staking es el verdadero premio de esta etapa. Es lo que separa un fondo que solo refleja un precio de uno que además produce renta, y por eso las gestoras empujan con fuerza. La SEC, en cambio, avanza con cautela porque un fallo en la liquidez o en la custodia afectaría a miles de partícipes a la vez. El resultado marcará si los ETF de criptomonedas dan el salto de espejo de precios a producto de ingresos, y el calendario todavía depende de un proceso que no ha terminado.